domingo, 26 de mayo de 2013

primera ocupante de la casa: La Singer



Todavía no nos hemos mudado. Estamos en ello, pero es increíble la de papeles que hay que hacer (y eurelios que soltar, por cierto). Además de todo, uno de mis grandes defectos es que soy perfeccionista hasta límites insospechados. Ayer me tiré 2 horas para hacer el papeliko que va en el buzón con los nombres (ningún diseño me terminaba de convencer), para que os hagáis una idea. Así que todo avanza despaaacio, pero no tengo tiempo ni de respirar.

Os quería enseñar la Singer que no hace mucho he heredado. Era de mi amona, y quería que fuera lo primero que entrara en mi nueva casa. Y Así ha sido. Siempre me gustaron las máquinas de coser antiguas, desde muy pequeña, y no recuerdo la primera vez que le pedí que me la regalara. Evidentemente me dijo que no, pero que cuando ya no estuviera ni ella ni el attona, podría cogerla.

Como podéis ver está un poco hecha polvo, así que tendré que darle un repaso, no sé cuando, pero de momento, ya preside mi salón y me hace muuucha ilusión. Me imagino a mi amona en el caserío en medio del monte, cerquita de la que es ahora mi casa, cosiendo la ropa de sus hij@s... y ahora, taaantos años más tarde, poder coser yo la ropa de mi txiki con la misma máquina...que lujo!!

Tenía curiosidad por saber cuantos años tenía exactamente, porque creo que mi amona la heredó también. He mirado en internet el número de serie, y fue fabricada en 1910 en Clydenbank, Escocia. 



jueves, 16 de mayo de 2013

con m de...Maitasuna



fuente: eitb.com      foto: EFE

No tengo tiempo de nada, pero leyendo la prensa esta mañana (para eso siempre pillo un rato) me he encontrado con esto, y no podía dejar de compartirlo, aunque muchas de vosotras ya lo habréis visto.

Son Danel y Maria, mellizos. Nada más nacer en Donostia.

Sin palabras.


lunes, 6 de mayo de 2013

“Voy al campo, abandonaré la ciudad...



...Seré un jippie impresentable en sociedad”.


Qué ganikas tenía de escribir esta entrada. Hace un par de meses utilicé una letra de Kortatu para comentaros que temporalmente nos trasladabamos a la ciudad. Hoy, es “La Polla Records” quien me acompaña para deciros que...por fin!! volvemos a nuestro txoko. No a la misma casa, a una muuucho más pequeña y quizás no tan bonita. No al mismo pueblo, pero sí al mismo valle. Al mio, al nuestro. 

Donde nació mi ama, y mis tios, y mi amona y aitona, y los padres de est@s, y l@s anteriores a ell@s. Donde mis ancestras recorrían a pie montañas de caserío en caserío para acompañar a mujeres en sus partos. A ese lugar en el mundo, que conozco al milímetro, aunque sea sólo de oir mil historias de árboles que guardan piedras en su interior, de apuestas faraónicas, de extrangeros que un día se perdieron (carretera-carretera-camino...), de sudor compartido (cada vez que paso por la carretera recuerdo que la hizo mi aitona en Auzolan con el resto del pueblo, a pico y pala)... A ese lugar en el que he sido tan feliz. 
Estos días mas que nunca, me acuerdo de l@s que ya no están. Supongo que esbozarán una sonrisa allá donde estén. Cierro círculo, y no puedo evitar derramar alguna lagrimilla.

 No es la casa de nuestros sueños, que soñar es libre y seguimos haciéndolo. De momento, estamos satisfechos, porque estamos donde queremos estar y es NUESTRA CASA. 


desde mi cocina



Han sido unas semanas de locura, bueno, realmente, llevamos unos meses locos-locos. Habréis visto que el blog está un tanto abandonado. Ni he cosido, ni ná. Tampoco he hecho apenas comentarios en blogs que me encantan, ni me he apuntado a los ultimos “cose conmigo”. La vida no me daba, y el coco, menos. 








Supongo que en las próximas semanas tampoco habrá muchas entradas de costura, ni de crianza, ni de educación...me temo que esto se puede convertir en bricomanía, ya veremos que camino toma. Ya volveré al sendero, pero ahora tenemos que amueblar una casa entera, y como nos hemos quedado sin blanca, no hay otra que improvisar y tirar de palets, muebles heredados, lija y pintura (que por otra parte sabeis que me encanta, jajá). Bueno, y por de pronto ni eso, que altas de luz, agua, mil papeleos...ainss que pereza!!



Un muxu muy gordo para todas las que compartais mi alegría, y especialmente a Loreto y Amaika que no dejan una sola entrada de comentar, por cutre que esta sea. Gracias chicas.


IUfffffffffffffffiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!!!!!!!!!




sábado, 4 de mayo de 2013

JAIAK

Sorgiñe

 


El día 30 tiraron el chupinazo y comenzaron las fiestas. 

El 1 la txiki se puso malika-malika

pero... "de casta le viene al galgo", así que fiestera y con ganas de juerga a pesar de la fiebre, la tos...

Menos de lo que quisieramos pero algo estamos callejeando. La cita diaria con l@s gigantes no puede faltar, aunque sean 10 minutos.

miércoles, 24 de abril de 2013

En cambio el cien existe





El niño
está hecho de cien.
El niño posee
cien lenguas,
cien manos,
cien pensamientos,
cien formas de pensar de jugar y de hablar.

Cien, siempre
cien maneras de ensanchar,
de sorprender y de amar.
Cien alegrías para cantar y entender,
cien formas de descubrir,
cien mundos para inventar,
cien mundos para soñar.

El niño tiene cien lenguajes
(y además cien, cien, cien)
pero le roban noventa y nueve.
La escuela y la cultura
le separan la cabeza del cuerpo.

Le dicen:
que piense sin manos,
que haga sin cabeza,
que escuche y que no hable,
que entienda sin alegrías,
que hable y se maraville
sólo en Semana Santa y en Navidad.

Le dicen:
que descubra el mundo que ya existe.
Y de cien,
le roban noventa y nueve.

Le dicen:
que el juego y el trabajo,
la realidad y la fantasía,
la ciencia y la imaginación,
el cielo y la tierra,
la razón y el sueño
son cosas que no están juntas.

De hecho le dicen
que el cien no existe.
El niño dice:
en cambio, el cien existe

Loris Magaluzzi

martes, 16 de abril de 2013

remake: historia de un frenillo.



Hoy un nuevo capitulo de remake. Os voy a contar el capítulo más amargo en la vida de Maddi, que fue, hace un año más o menos. Espero que le sirva a alguien, esa es la intención, ya que yo tuve mucha suerte, que no todas las madres tienen, y hay mucho desconocimiento sobre el tema.

Comienzo por el principio. Como ya he contado muchas veces, parí en casa. Por esta razón tuve la suerte de que la matrona que me asistió en el parto, viniera todos los días posteriores a visitarnos, hacer las pruebas pertinentes (talón, vitamina k...) y comprobar que todo iba bien. Parecía que mi txiki mamaba bien, pero no ganaba peso. Así que sugirió que alquiláramos un sacaleches hospitalario para incentivar la creación de la misma. Hizo todas las gestiones, y allí me encontré, con lo que sería mi compañero de viajes durante más de dos meses.



Un trasto terrible, lo más parecido a una ordeñadora que he visto yo (nada que ver con los sacaleches que yo conocía, de uso doméstico), con un sonido...uff. Bueno, pero al final conseguimos hacernos amig@s, tengo mucho que agradecerle.




La rutina fue la siguiente durante más de dos meses. Mamar de una teta, mamar de la otra, sacaleches media hora, darle a Maddi la leche extraída con una jeringuilla y el dediko metido en la boca (para que no perdiera el reflejo de succión), limpiar los cacharros, y a dormir. Media hora, y vuelta a empezar. Fue agotador.




A pesar de todo, Maddi ganaba poco peso, y yo tuve varias mastitis, infecciones de leche, síndrome de Raynaud...así que todo indicaba, que tenía frenillo. Su aita también tiene, y su historial no hacía más que confirmar las sospechas. Seguí con mi suerte, y mi matrona de la S.S. entendía mucho del tema (no es lo habitual, ella es europea) y a demás de tratar todos mis males derivados del frenillo, confirmó el diagnóstico y me dio alternativas. No había muchas, tres. O destetar (ni me lo planteé a pesar de todo lo que tuve que aguantar esos meses), o esperar a que creciera (era inviable por todas las consecuencias que estaba trayendo para mi salud) u operarla. Yo no lo veía claro, había parido en casa y ahora iba a meter en un quirófano a mi txiki de apenas dos meses?? pero no había alternativa posible.

Bueno, llegados a este punto, todavía no os he dicho que es un frenillo, concretamente el frenillo sublingual. Se define como una membrana mucosa situada bajo la lengua. Si dificulta o impide el movimiento normal de ésta, se dice que hay anquiloglosia o frenillo sublingual corto (definición copiada de un articulo de albalactancia en el que explica todo muy bien). Hay 4 tipos. 2 se operan en la S.S. con “bastante” normalidad, el 3 y 4 ni siquiera se reconocen. Maddi tenía tipo 3-4. Y ahora que???

 
La matrona nos puso en contacto con el único cirujano pediátrico del estado que podía ayudarnos, en Madrid y privado claro. Miré y remiré en varios foros, en los que hay muuuchos casos, y nos decidimos. Le llamamos, nos hizo hueco en su apretada agenda y allá fuimos. En teoría era una operación sencilla. Para entonces ya sabía de muchas experiencias (más cercanas) satisfactorias. Una suave sedación (no anestesia) un corte y listo. Así fue. En menos de tres minutos la tenía ya en brazos. Salimos del hospital pero...tuvimos una complicación, una hemorragia que no cesó en dos horas.

Dos horas en medio de la calle, en constante contacto telefónico con el cirujano (que ya no estaba en Madrid) hasta que conseguimos, parar la hemorragia. A mi, por primera vez en mi vida, me superó la situación, sólo quería echar a correr, desaparecer de allí. Fue horrible. Gracias a mi compañero, nunca se lo podré agradecer lo suficiente. Tengo que decir que después de nuestra experiencia el cirujano a cambiado el protocolo, o así nos dijo que iba a hacerlo, y no da el alta a niños que tengan una sola gota de sangre (no tenía más cuando salimos del hospital, luego a la media hora, a chorro)

Y eso fue todo. A las dos semanas, recuperadas las dos (bueno, yo hoy todavía arrastro...) la lactancia comenzó a ser normal y satisfactoria, muy satisfactoria. Tengo que dar las gracias a las matronas, I. y O., a mi hada madrina K. que me acompañó durante dos meses y medio mientras mi compa trabajaba, a todos los mensajes de apoyo, y  también a los que insistían en que le diera biberón, me hicieron más fuerte. Pero cómo le iba yo a quitar su titiiii????

(Creo que deberíamos recuperar esa época, antes de la aparición de la leche de fórmula, en el que las matronas, por protocolo, cortaban el frenillo de los bebes nada más nacer, con el dedo, cuando todavía es blandito y fácil de hacer, porque esto es muuucho más habitual de lo que parece)

P.D: Si alguna quiere más información o consultarme algo, me mandáis un mail que encantada os ayudaré en lo que pueda.